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Mostrando entradas de agosto 31, 2008

Portal 1, 2º

Hay una luz de tarde que entra en mi dormitorio por el ventanal. Miles de motitas de polvo lo acompañan, y me recuerdan que tengo que volver a limpiar las cortinas. Desde el sillón en donde estoy, veo casi toda mi casa, el lugar que no conozco. Noventa metros cuadrados de novedad, de desazón y de vida ajena. Vine a vivir aquí, a este domicilio, en febrero. Han pasado seis meses, y no puedo decir que me encuentre incómoda. Esta no es, de momento, mi casa. La otra, ya no es más mi casa. Estoy en una franja esquizoide, en donde no noto el arraigo que debería. A veces me agobia. Pero comienzan a haber otros “a veces”, que liberan. No tengo nada. Mejor dicho, siento que no tengo nada. Que no pertenezco a nada. Y en vez de ir a buscar mi pastilla como una loca, me quedo sentada, tomando café y espero a que se junte el cielo con el suelo y me escache. Lo esperé cuando me separé en agosto pasado, lo esperé cuando volví a casa de mi madre después de mil años, lo esperé cuando me compré esta cas...

Reina mía.

Esta es la portada del Diario de Avisos de hoy. Igual no lo aprecias por el tamaño de la foto, pero, de izquierda a derecha están: un señor, D. Miguel, una señora y el encargado del pregón, en un fiestorro que tuvo lugar anoche en La Noria -te mando el archivo pequeño para que no estés media hora descargándolo-. Cada vez que la miro, encuentro un comentario más que hacer a la dichosa fotito... Lo primero que pensé fue: "¡Coñiiiioooo.. la peñita! ¡Por dios! ¡Que todavía no ha nacido el Redentor -na, na, na- y ya estamos en plan carnal irreverente! En fin, que nos apuntamos a un bombardeo en el lintre, vamos: con ver las bombas con una careta y una batucada pintadas, ¡hala!, ¡a llenarse de lentejuelas! ¿Y esos vecinos de La Concepción y La Noria? ¿Quién vela por el descanso de esta gente? ¿Su corporación municipal? ¡Pero si están todos en primera plana! Por cierto, para mí que hubiese sido más decentito presentar el cartel carnavalero, en un acto comedido, de esos que no levantan mu...

Jugada maestra

No se enseña el juego en el póquer. Aunque a veces una buena jugada consiste en conseguir ver las cartas del otro. Te doy tu jugada maestra. Hay un hombre plantado ante mí que me mira y siento que todo es distinto. No hubo tiempo antes. No habrá tiempo mañana. Sólo me importan sus ojos. Ahora mismo. Sólo me importan sus manos, sus besos, su voz. Hay un hombre en silencio, ocupando un atronador espacio en mi alma y en mi cuerpo. Hay un hombre que salpica mi vida a la vez de incertidumbre y gozo; a la vez de ansia y calma. Hay un hombre que no me promete nada, que prefiere mirarme a decirme, o a no decirme... No sé. Ya no quiero saberlo. Hay un hombre que, ahora tengo la certeza, no tendré nunca. Porque no puede ser. A veces mi garganta grita y sin embargo, nadie escucha. Y aprendo: a renunciar, a estar detrás, a ser sólo presentida. A desaparecer. Y después de llegar allí, abajo, al fondo, a subir y soltar cuerda. A aprovechar un momento, un segundo. Incluso el breve espacio que queda e...