MATERNIDAD
Mi hijo Manuel, el más chico, quiere ser artista. Pero no, como Conchita Piquer o como esos que ponen las paredes perdidas de manchurriones y a vivir. Qué va. Manolito quiere descuartizar como los profesionales.
Él no va a pasar por lo mismo que pasé yo, que siempre quise ser costurera de los Tavío y aquí me tiene, gracias a la sonada de mi madre, limpiando casas por diez euros la hora. Él va a tener la mejor maestra, porque cuando yo me pongo a algo, ya se lo digo, no hay quien me supere.
Y ahora, si a usted no le importa, le voy a poner la cinta en la boca, porque estoy segura de que esto, le va a doler.
Él no va a pasar por lo mismo que pasé yo, que siempre quise ser costurera de los Tavío y aquí me tiene, gracias a la sonada de mi madre, limpiando casas por diez euros la hora. Él va a tener la mejor maestra, porque cuando yo me pongo a algo, ya se lo digo, no hay quien me supere.
Y ahora, si a usted no le importa, le voy a poner la cinta en la boca, porque estoy segura de que esto, le va a doler.
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