USB vs Altzheimer

¿Dónde habré puesto la memoria? Rebuscaba sin éxito en gavetas, armarios, cestillas del baño e, incluso, la alacena. Su desesperación iba en aumento: el plazo que le había dado el editor –y con él, el adelanto que tendría que devolver- expiraba en cuestión de horas y su novela se había fundido, pero fundido de verdad. Fundido en negro en el último capítulo. A la empresa suministradora le dio por llamar “cero energético” a tamaña putada y se quedaron así, tan panchos. ¿Dónde mierda estará mi memoria, por el amor de dios? Morales ya le había advertido un día de estos, te quedas sin trabajo. ¡Pum! En un momento, todo al carajo. Haz copias de seguridad a cada poco.. Y ella la hizo, claro que sí. Una única vez, en el capítulo quince. 

Comentarios

mikel ha dicho que…
Hola!

Me alegro de verte por aquí!

A mí me pasó algo parecido no hace mucho. Estaba escribiendo una carta/e-mail larguísima a una amiga y no se me ocurrió guardar nada de lo escrito. Debía llevar media hora o así cuando el pc se bloqueó y no pude recuperar ni una letra.

Al final la llamé por teléfono.


Saludos y disfruta el verano.
Blanca Villa ha dicho que…
¡Ay, Mikel! La edad nos está traicionando, la muy perra... O simplemente, igual debemos vaciar nuestro disco duro, de vez en cuando, para no saturarnos. ;)

¡Un beso, amigo!